En
esta ocasión os traigo una manicura que me ha gustado mucho llevar estos días.
Si seguís el blog desde el principio os habréis dado cuenta de que me gustan
los colores alegres y muy vivos para las uñas ―estilo azules, verdes, amarillos…―
pero reconozco que en ocasiones me agradan también tonos más apagados ahora que
se acerca el frío, también porque a la hora de que la manicura que llevemos
combine con nuestra ropa utilizar tonos pastel, morados, marrones… es más
sencillo. Así que aquí os dejo esta
manicura muy sencilla pero que queda genial.
Como
tono base utilicé este color rosa-marrón que
llamo yo que ya os enseñé en esta otra entada, luego hice el detalle estilo
manicura francesa con un tono morado precioso que tiene como pequeños destellos
brillantes bajo la luz del sol que ¡me encantan! La verdad es que la manicura
destacaba bastante, el otro día fui a la peluquería y no dejaban de preguntarme
por las uñas.
Por
cierto, os recomiendo que no uséis guías para hacer la manicura francesa, yo al
principio intenté utilizarlas pero es muy engorroso, casi nunca sale bien y al
final es más sencillo hacerlo a mano. El truco está en colocar el pincel de
forma ladeada para que la línea que separa ambos tonos sea más precisa que es
lo realmente importante en este tipo de diseño; me refiero a que en vez de usar
el pincel en línea recta como lo hacemos cuando aplicamos el esmalte base, lo
hagamos exactamente al revés, de lado. Es casi imposible no mancharse los dedos
al hacerlo así, pero no es un problema, yo luego limpio los restos untando un
palito de los oídos en quitaesmalte y listo.
¡Besotes
enormes!




